2012-05-02

Liburu usikadak -- Mordiscos de libro

El zorro ártico, Sjón

El hombre cargó su arma, metió media carga de pólvora y perdigones en la boca del cañón, necesitaría todo eso al menos si quería acabar con el animal al primer disparo. Luego llevó la mano a su morral y tanteó en busca del destrozado breviario que siempre llevaba consigo, arrancó una página, formó con ella una bolita entre los dedos y metió la bola de papel en el cañón de la escopeta. Así no volvería a silbar si, al apuntar, las certeras ráfagas de viento se introducían con un chasquido en la boca del cañón.

Con rápidos y hábiles movimientos de la mano humedeció con saliva la mira de la escopeta y pegó encima un trocito de musgo, que enseguida se congeló sobre el metal y se quedó allí pegado. Lo desplazó hasta ponerlo en el lugar adecuado del cañón, luego ensayó la puntería; aquel pegote podría verlo hasta en la más negra oscuridad.



El zorro ártico (Skugga-baldur), Sjón